
Un blog, con sus cosas buenas y sus cosas malas, con las que están bien y las que no lo están tanto. A raíz de una "cita" con el
todopoderoso y omnipresente me di cuenta que tenía razón en las correcciones que me hacía. En los
primeros post apenas ponía negrita y cuando lo hacía el texto parecía un festival de color. Menos mal que ya lo he arreglado. Sin embargo, no hay que dejar de hacer caso a los
consejos de algunos de los blogs más respetados.
Hubo
un par de post a los que no enlace a nada. Mal.
Siempre hay que enlazar. Es una de esas cosas que tienes que tener muy claras cuando empiezas a
escribir en Internet. De todas formas, siempre se aprende y tras estas semanas, meses y múltiples e "incontables"
posts, intentaré seguir con mi labor de aprendizaje. Por suerte, tengo
algunos puntos de referencia.
De las cosas que hago bien prefiero no hablar, que cada uno juzgue por sí mismo.